Una Fiesta que supera la adversidad


La República de El Salvador es un país Centro Americano con dimensiones geográficas bastante pequeñas, en comparación con la mayoría de países del Continente. Esto no impide contar con una gran riqueza natural, cultural e histórica. En los albores del siglos XXI ha experimentado diferentes cambios políticos, sociales, económicos  y culturales. Males antiguos como las catástrofes naturales y la pobreza social, logran cruzar los siglos pretéritos. Pero también novedades en las corrientes sociales y tecnológicas que han abonado al conocimiento y a la difusión de la cultura de comunidades cuyas costumbres, antaño aislados, hoy son  más reconocidas. Una de cal y una de arena, cosas buenas y cosas malas irrumpen las olas del tiempo. He de recordar que El Salvador del siglo XXI  viene de procesos sociales difíciles y que intenta reconstruir, pero que al igual que la geología del país ya cuando las cosas parecen estar reconstruidas, vuelve a temblar y se hecha nuevamente todo a perder., en otras palabras nunca salimos de la calamidad y de la desesperanza. Lo positivo, en este valle de lágrimas, es el resguardo de  tradiciones que parecen llevar otra forma de percibir y referir el tiempo. Y que de alguna forma, mantiene la esperanza y optimismo de un pueblo, que está acostumbrado a reír después de cada desgracia y de hacer de cada tragedia una fiesta. Este es el caso de un pueblo sufriente, invadido y sometido por los conquistadores al rededor del año 1525, cuando fueron sometidos a la corona Española y a la religión cristiana, crisis que para otras culturas hubiese sido sufriente para perder la esperanza pero que el originario, con ironía aceptaba y no perdía la oportunidad de burlarse en sus caras, sin que el conquistador se enterase o se diese por aludido. Así mismo la dificultades climáticas han mermado la población a lo largo de cinco siglos, curiosamente hay desgracias climáticas que fortalecen las devociones y tradiciones.  Una de estas pruebas de aceptación de la realidad de la conquista en donde se entre mezclo lo originario con lo del colonizador es una tradición denominada "los cumpas". tradición de nuestros pueblos originarios sincretizados con la religión del español y que consiste en la unión por compadrazgos de las imágenes de San Lucas Evangelista de Cuisnahuat (Dpto. de Sonsonate  y San Cristóbal de Jayaque (Dpto. La Libertad)así inició  todo . Posteriormente se dio la unión con San Lucas y San Antonio del Monte (Dpto. Sonsonate).  Es así de sencillo el asunto, pero resulta una tarea épica y casi olímpica explicar esto,  ya que mi juicio,  sería ridículo y hasta insultante querer explicar en unas cuantas líneas el origen de esta fiesta, la complejidad que conlleva en rituales y costumbre, la influencia social que esta tradición implica, y la fusión de la teología con cosmovisión prehispánica y de una sociedad que vive entorno a estas costumbre dentro y fuera del país, cultura regional etc. sin haberla sentido en carne propia.
He de mencionar que no escribo como observador, ni como científico, sino como parte de una tradición, por lo que mis relatos pueden incurrir en subjetividad. No puedo más que intentar relatar los sucesos que estos pueblos, sin ningún rigor científico, más que el de intentar hacer una exégesis e favor de los pueblosoriginario que conservan una fe muy particular, fe de un pueblo que se niega a morir.  Entiendo por fe: Hebreos 11:1, "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de los que no se ve".


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