Les comparto el editorial del programa general de la Fiesta de Los Cumpas de este año 2019. 
Hace alusión al tema a la reivindicación  de los pueblos originarios, tema de mucho fuerza que en este año ha logrado concretizar la edificación de dos monumentos a los Cumpas, uno en san Antonio del Monte inaugurado el 13 de julio día del santo patrono y el segundo en Cuisnahuat el pasado 30 de junio, coincidiendo con las vísperas del mes en que san Lucas, parte hacia Tepecoyo y Jayaque. Pues les adelanto el editorial de este año espero que aporte a la historia, y que las próximas generaciones valoren y continúen con este trajín que acarrea las celebraciones de nuestra cofradía, que es muy valorada por lo que representa y significa, pero que se construyen día a día con tantas manos que han pasado a la historia casi en anonimato:  


El brasero comienza a ahumar, antiguas  manos atizan al alba, fría y húmeda. Los madrugadores se disponen a desafiar los pintorescos mecanismos móviles, con decorado musical decadente, afín a los valores de la sociedad; va cada cual con mil oficios pero una misma necesidad. Irrumpe entonces el cielo, brillante chisperío: “¡Pen- Pen!” resuena el cohete con eco perpetuo. Y el corazón del cofrade palpitó a mil por hora. ¡Oh que adeudo!, ¡oh que expiación! ¡Siglos y siglos de historia cargados sobre deleznables hombros de escuetos mortales!. Bien dijiste Apóstol de gentes: “¡Llevamos un tesoro en vasijas de barro!” Así de frágiles somos, así de infructuosos nacemos. Sin embargo: ¡basta Señor Tu Gracia! Con abnegación y alegría de espíritu nos preparamos a peregrinar al encuentro ancestral de los Cumpas de Cuisnahuat. A ellos nada los detiene, ni la cuesta más enarbolada, ni los flagelos más duros del sol, y menos dolencia física alguna. Caras destiladas, cansadas del ruinoso camino, se mueven inmutables  con certeza de que los eternos compadres deben llegar al Cerro antiguo. Cuantos corazones habrán movido, cuanta fe habrán sembrado su largo camino. A lo lejos se divisa el caserío, pues ya les espera cual, fiel centinela el Proto Mártir querido,  con el seráfico Antonio y el casto José. ¡Oh Veneradas imágenes que habéis ayudado a traducir el divino mensaje del mundo invisible a formas visibles! 22 de julio en Tepecoyo sonidos, olores, colores y cantos, los cinco sentidos presentes para inducir al alma, y recordarme lo efímero del tiempo y lo inmortal del alma. (F. El editor)

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